22 octubre 2015

Receta para ser feliz

Ingredientes: Tres gramos de realidad, una porción de ahora, dos cucharaditas de “te lo cuento”, cuatro dientes de masticar la situación, una pizca de humor y una copa de atención.
Preparación: Dejar los quejidos a remojo durante la noche anterior. Al día siguiente rehogas los tres gramos de realidad sin escapar de ella por mucho que pique en los hojos (si da al ojo la “h” es que vamos siguiendo la receta) Cortamos en juliana la porción de ahora, es decir, en tiras muy finas para que solo quede lo que queda: este momento. Cubrimos tres dedos de ego con la copa de atención, observando cómo todo problema se disuelve al comprobar que son interpretaciones que estaban pasadas de hervor. Salpimentar todo con unas gotas de humor que nace de darse cuenta que la presión de la olla simplemente la había encendido yo. Vertemos todo en un diálogo bien aliñado sin peladuras, apariencias y con kilo y medio de verdad… y ya estamos listos para masticar con los dientes cualquier menú que la vida nos presente, incluidos los platos muy pesados de los cuales ya no huiremos porque hacerlo empeora la digestión.
Duración: ahora mismo
Comensales: los que se atrevan
La felicidad se cocina a fuego lento masticando la realidad. 


El vídeo en homenaje a Gloria Van Aerssen que cocinaba canciones con "Vainica doble":

13 octubre 2015

Ideas para regalar

Le regaló un trozo de suelo porque los del cielo están muy solicitados. Ella se quedó sorprendida y soltó uno o dos “uhmm” “esto…”  con tres pensamientos tipo… “Este que ha desayunado hoy”
Le costó comprender que el suelo es el sitio donde pasearon, se enamoraron, resbalaron, desenamoraron, miraron, remiraron… donde se escuchan, imaginan, superan, viven… el sitio donde hablarán, jugarán, callarán, podrán…
Le regaló un trozo de suelo porque el cielo siempre se escapa entre los dedos y la vida ocurre cuando la puedes tocar. 

Diversidad

Hay personas que tienen miedo a la diversidad y siguen con sus diversos miedos encerrados en una falsa seguridad. Una mente libre es una mente que no tiene el agotamiento de juzgar, de buscar sentirse especial, que no se desgasta en buscar personas similares, que no tiene miedo de aprender a dudar; una mente libre no se estresa en controlar todo pues todo no se puede controlar. El rechazo a la diversidad origina división y miedo a la vida pues, lo más interesante de esta vida es la variedad. Si uno no está con dicha variedad, se pierde la vida y sobre todo a los demás. Una persona no es tal o cual etiqueta, como ya comentamos en su día, una persona es una persona; nada menos y nada más. 


08 octubre 2015

Mérito y homo superficialis

A medida que el homo sapiens (el más marisabidillo de los monos) evoluciona, más involuciona la inteligencia emocional. Ahora resulta que es un mérito ser “guapa o apuesto”, ser de un sitio u otro, tener un apellido o todo el tronco familiar sobre las neuronas…
La definición de mérito es la acción que hace al hombre digno de premio o castigo; o también “el resultado de las buenas acciones que hacen digna de aprecio a una persona” Empecemos con la guapura (por supuesto más allá de facebook, el planeta donde todo va bien y estamos divinos, unas monadas, como sapiens que somos). ¿Qué acción han llevado a cabo las personas que otros catalogan como guapas para ser dignas de aprecio por ello? ¿Acaso no es una casualidad genética que no conlleva mérito alguno? Por no hablar de lo que se considera atractivo. Ya podía volver la moda de siglos pasados de personas rellenitas y cuanto más blancas mejor. Al menos era una moda más sana para la piel. ¿Y con los hijos? Así están todos, tomando como referencia equivocada que la belleza es un mérito hasta el punto de comparecerse de sí mismos si no dan la talla.
Ahora tocan los sitios. Es lo más normal del mundo que te guste (o no) el sitio donde vives y te haga ilusión cuando vuelves por los lazos allí creados. Pero ¿Sentir mérito por ser de un sitio? ¿Pero no es un accidente geográfico el que casualmente nazcas en un lugar? ¿Qué mérito crees que tienes por ello? ¿Qué esfuerzo has hecho para eso? ¿Hay algún examen para ser más francés o italiano? ¿Alguna gymkhana o prueba a superar para ser alemán? Mérito es seguir viviendo con imprevistos y sin ellos, saber disfrutar y saber sufrir, reaccionar ante los retos, seguir y seguir. Pero ¿Ser de un sitio? Cómo nos gusta llamar mérito a lo que no requiere esfuerzo o lo que es lo mismo: a lo que no lo tiene.
Y no digamos el apellido. ¿Quién te crees que eres? La clase, el apellido, el patrimonio, lo externo… Se empieza a dividir el mundo por lo que no tiene mérito y acabamos todos evolucionando del homo sapiens al “homo superficialis”
Soy lo suficientemente bajito y feo como para haber triunfado por mí mismo “Woody Allen”