19 abril 2015

Ciclos de vida

Por fin naces y tus padres usan adjetivos como “monada”, "preciosidad", “ricura”, etc. Muy pronto empiezan las contradicciones. Para triunfar en la vida debes fracasar en centrarte en el presente y comienzan los exámenes y evaluaciones para llegar a ser adulto (niño lleno de tiempo con problemas de espalda y emocionales debido a los exámenes y evaluaciones) Algún día habrá oposiciones a entrar en la guardería con lista de espera si haces bien el examen de contención de cacas y lloriqueos inútiles. A la vez que los exámenes comienzan las evaluaciones sobre personalidad. El pobre bebé se puede quedar fijado en la fase oral o anal, o lo que es peor, trastornar a sus padres con el llanto, a los cuales se les diagnosticará un síndrome, pues en estos tiempos, cualquier incomodidad tiene que ser una enfermedad.
Ya en primaria comenzarán los complejos. No se podrá jugar al “pilla-pilla” porque podría fomentar un sentimiento de frustración al pillado. Tampoco al escondite pues el que “la lleva” puede sentirse muy excluido al quedarse solo buscando a los demás que le hacen el vacío. Algunos padres podrían denunciar al colegio si ven que su hijo ha jugado a “luchas” por la arena, pues es una conducta violenta que podría desarrollar algún síndrome perdido en el DSM. Así pues, solo queda hacerse un grupo de watsapp para empezar a fabricar la “máscara” que te haga normal y no un niño rarito.
Llegas a la adolescencia con déficit de atención a lo que no te interesa y tus padres empiezan a atribuirse el mérito si los exámenes van bien o la culpa si van mal. A veces van bien en los exámenes del carajo a pesar de sus padres, que no se olvide. Esos padres que quieren hacer de sus hijos los portadores del éxito que ellos no pueden encontrar, que quieren que el adolescente se integre en… Esa es la clave. En la “normalidad” ¡Qué miedo da esa palabra!
En verano no pueden bajar las defensas. Para ser “normales” tienen que aprender a controlarlo todo y así, un campamento de ocio es algo perjudicial por lo que, mejor los enviamos a sitios donde aprendan música, karate, ciencias, idiomas. Ya descansarán cuando sean mayores y no tengan tiempo de descansar.
Así que se hacen mayores. La “monada”, “preciosidad” y “ricura”, obsesionada con ser delgada o delgado, tener el mejor curro, competir con todo dios… acaba con dolor de estómago pese haber pasado de bebé el examen de contención de cacas, con algún diagnóstico de depresión pese a sacar un diez en control de lloriqueos; o lo que es peor, reflotará la fase oral en cualquier momento. Por no hablar de lo más de lo más: la imagen. No vaya a ser que vean como eres y no te “ajunten” más.
En ese instante, el único escape aprendido: “controlarlo todo y aparentar estar feliz (sobre todo en watsapp)” se caerá por su propio peso y esta generación no tendrá el placer de hacer algo mal y seguir adelante sin identificarse con ningún síndrome, pilla que te pilla a la vida, jugando a “luchas” contra los contratiempos y riéndose de los defectos que nos hacen “normales”
Pero no. Lo normal hoy en día es otra cosa que sabe dios dónde nos llevará.

14 abril 2015

Extracto de la entrevista al oso Neré

-¿Y yo qué se si es mejor vivir en Francia o la península?
-¿Cuál es el sitio con el que más se identifica? ¿Se siente un oso más francés o ibérico?
-El mejor sitio es allá donde voy. Me siento un oso… oso.
-¿Y qué creencias profesas?
-El ahorismo. Ahora voy encontrando frutos, ahora me enfado, ahora me lo paso bien, ahora me rasco la espalda en ese tronco, ahora hiberno, ahora contesto tus preguntas…
-¿Se siente un oso feliz?
-¿Qué es eso de feliz?
-Estar siempre contento.
-Ah, no. Qué triste tiene que ser eso. Me gusta reaccionar ante las cosas que me encuentro.
-¿Trabaja entonces su autoestima?
-No trabajo aquello que ya soy. Menudo problema sería eso. ¿Una rana debe trabajar ser mejor rana o ya es una rana?
-¿Qué opina de las próximas elecciones?
-Algunas me salen bien y otras mal. El otro día me atraganté con un panal de miel por comer muy deprisa. Personalmente he de decir que nadie elige por mí. Asumo la responsabilidad de eso.
-¿Se siente solo?
-Si estoy rodeado de vida. Qué cosas tienes.
-Y el amor. ¿No piensa en el amor?
-Ah, el amor no se piensa, se hace.
-Me refiero a un futuro casado con la misma osa.
-Pero si el futuro no existe. ¿Y esa osa ya querrá vivir fuera del ahora?
-¿Se da cuenta de que los osos no hablan y que esto solo puede ser pura fantasía?
-Por supuesto. ¿Se da usted cuenta de que solo existe la tierra sin fronteras y lo demás solo puede ser pura fantasía?
-¿Y cómo explica esta entrevista?
-Eso se lo tendrás que preguntar al escritor.
-Bien. Para terminar. ¿Qué le parecen las imágenes que han salido de usted en las revistas? (ver foto adjunta)
-No pienso en mi imagen, no sé qué es eso. Si soy mi imagen entonces no soy yo.
-Gracias por las respuestas.
-Nada hombre, hasta otro ahora.

Neré pillado entre Navarra y Huesca