19 diciembre 2015

Tomando notas en la Taconera

Todo el mundo contemplaba fascinado la elegancia de los cisnes y el sonido de la berrea de un macho enfadado en el parque de la Taconera. Parece que nadie se daba cuenta de un cuervo cojo que se acercaba al agua todo chulo sin muletas. ¿Qué tiene un cisne tan tranquilo en el agua que no tenga toda una aventura de superación del cuervo cojo?
Por fin llega al estanque y para mi sorpresa se sube en un tronco de madera que estaba flotando cerca de la orilla. Me lo imagino con un parche en el ojo quitando la comida a los fastuosos cisnes con una bandera pirata.
En esas estaba cuando mi atención y más bien mis oídos, se dirigen a la conversación de tres chicas recién llegadas.
-Qué sí, Amaia, que a la gente le importa una mierda los animales. Tienes que venir a la asociación… (no sé que nombre dijo) y ya verás qué pasada.
-Cambiando de tema, yo a los que colgaría del cuello son a los… (me quedo perplejo de lo que oigo)  –responde la chica del pelo a lo garçon toda indignada.
Así seguían todo orgullosas de su posición contra el maltrato animal sin percatarse de que pedían maltratar de igual manera a determinados grupos étnicos. Es lo que tiene olvidarse que nosotros también somos animales y solemos hacer las mayores animaladas.
La gente seguía observando a los cisnes y ciervos, pues nadie nos ha enseñado si se puede sacar algo de belleza en un cuervo cojo al abordaje, un sapo o una araña. 

18 diciembre 2015

Que me devuelvan el invierno

Echo en falta el frío…
la gente que tirita esperando,
no soltar los abrazos en la cama,
las castañas perfumando.
Echo en falta el invierno…
con sus paisajes solitarios,
la boca exhalando niebla,
los niños acribillándose a bolazos.
Echo en falta el hielo…
que no se derrite en tu vaso,
que te pone la nariz roja,
que deja un beso congelado.
Echo en falta la nieve…
la gente que dice año de bienes,
los copos que te dejan el pelo canoso,
las cadenas por si acaso.
Echo en falta el tiempo…
que había en cada estación,
muy harto de los trenes humeantes
que se lo están llevando.

11 diciembre 2015

Siendo

Parece ser que existen personas impolutas, éxitos andantes que pueden con todo, adalides del “llegar a ser alguien”, iconos del quiero, puedo y lo consigo. Cuando llegan a casa la tienen ordenada, sus niños echan carreras para abrazarles, la cocina huele a rosas. Cuando pasan por escaparates de tiendas los maniquíes les aplauden, llevan cada pelo en su sitio y la camisa siempre planchada. Que sí, que existen estas personas que nos transmiten todo esto.
A veces pienso qué habrán hecho para soportar toda esa carga. Poder con todo tiene que ser horrible y llegar a ser alguien muy deprimente; supongo que se les ha olvidado que “ya son” Que no eres lo que tienes.
Me gusta más observar las personas con arrugas de varios fracasos en la cara pero media sonrisa de estar viviendo, esas personas que quieren, a veces pueden y otras no lo consiguen; que llegan a casa y tienen que hablar con el hijo que se ha enfadado y la cocina huele a lentejas recalentadas; adalides de la realidad, lejos de sostener el disimulo estático de un maniquí que, por trabajar su imagen, está hueco por dentro. 

30 noviembre 2015

"Stupeo"

La primera vez que escuché a una persona famosa decir “soy una persona normal, como todo el mundo” me pregunté “¿Acaso creía que pensábamos que no lo era?” Da miedo pensar que sí, que mucha gente piensa que no lo son. Estamos tan identificados con tantas cosas externas que acabamos con un grado (y master) en estupidez creciente que no tiene por donde salir. Estupidez viene de stupeo (asombrarse, quedarse estupefacto) por lo que no es una palabra tan despectiva en su origen.
Para asombro, el de estos días viendo por la tele políticos que bailan, conducen, viajan en globo, juegan al baloncesto, tocan la guitarra… ¡Oh! ¡Qué cosas hacen! Ya solo verles haciendo semejantes actividades uno ya visualiza una urna para ir a votarles. Pero la reflexión principal es que si cantan, bailan, viajan en globo o en coche de carreras es ¡Porque funciona! Sí, así es. Todo está estudiado desde hace mucho tiempo. El pensamiento racional queda eclipsado por la identificación con los candidatos haciendo cosas más cercanas que dar un mitin. Una generalidad de la población de pronto los ve más simpáticos.
De coger a niños en brazos y hacerse fotos con africanos en dificultades, para pasar ahora a realizar cosas habituales para dejarnos estupefactos. Así pues, el nivel de estupidez o capacidad de asombro es tal, que algunas personas se quedan perplejas viendo como otro hace un huevo frito, pasea en globo o un líder religioso suelta cosas tan obvias como que acepta a los homosexuales y hay que dar de comulgar a los divorciados. ¿Tanta estupefacción para cosas tan evidentes?
Todo viene de la adicción a los estupefacientes (“que produce estupor” según la rae) alternativos de la propaganda, en los que caen muchas personas con ansias de identificarse con un líder, sea político, religioso o de cualquier tipo de espectáculo.
El día que enseñen a comprender lo que NO somos… titulación, clase social (que no tiene nada que ver con tener clase), apariencia física, ideologías (que no ideas), creencias, raza... El día que eduquen a priorizar la persona antes que el personaje y sus identificaciones; ese día habrá una auténtica revolución que no estará basada en “los míos” y “los tuyos”. Pero como ya dijo el ministro de educación: “Filosofía está dentro de las asignaturas que distraen”
Qué siga el espectáculo mientras continuamos estupefactos.

09 noviembre 2015

Retrato de nadie

Se le cayó la luna encima
cuando, ebrio, navegaba las calles;
con su barco atado al cuello,
con su paro, su entrefino, su gris;
sin bolsillo, sin él, sin timón ni rima.
Se le cayó la luna encima
de su nada, de su ausencia, sombra
de él, retrato de nadie, sin todo,
desparramado por la calle, apagando
luces por donde pasa su nada
Se le cayó la luna encima
como un balón lleno de patadas,
como melón hueco de su nada
como globo que se deshincha,
como luna de miel salada
Se le cayó la luna encima
y pudo ver el sol

22 octubre 2015

Receta para ser feliz

Ingredientes: Tres gramos de realidad, una porción de ahora, dos cucharaditas de “te lo cuento”, cuatro dientes de masticar la situación, una pizca de humor y una copa de atención.
Preparación: Dejar los quejidos a remojo durante la noche anterior. Al día siguiente rehogas los tres gramos de realidad sin escapar de ella por mucho que pique en los hojos (si da al ojo la “h” es que vamos siguiendo la receta) Cortamos en juliana la porción de ahora, es decir, en tiras muy finas para que solo quede lo que queda: este momento. Cubrimos tres dedos de ego con la copa de atención, observando cómo todo problema se disuelve al comprobar que son interpretaciones que estaban pasadas de hervor. Salpimentar todo con unas gotas de humor que nace de darse cuenta que la presión de la olla simplemente la había encendido yo. Vertemos todo en un diálogo bien aliñado sin peladuras, apariencias y con kilo y medio de verdad… y ya estamos listos para masticar con los dientes cualquier menú que la vida nos presente, incluidos los platos muy pesados de los cuales ya no huiremos porque hacerlo empeora la digestión.
Duración: ahora mismo
Comensales: los que se atrevan
La felicidad se cocina a fuego lento masticando la realidad. 


El vídeo en homenaje a Gloria Van Aerssen que cocinaba canciones con "Vainica doble":

13 octubre 2015

Ideas para regalar

Le regaló un trozo de suelo porque los del cielo están muy solicitados. Ella se quedó sorprendida y soltó uno o dos “uhmm” “esto…”  con tres pensamientos tipo… “Este que ha desayunado hoy”
Le costó comprender que el suelo es el sitio donde pasearon, se enamoraron, resbalaron, desenamoraron, miraron, remiraron… donde se escuchan, imaginan, superan, viven… el sitio donde hablarán, jugarán, callarán, podrán…
Le regaló un trozo de suelo porque el cielo siempre se escapa entre los dedos y la vida ocurre cuando la puedes tocar. 

Diversidad

Hay personas que tienen miedo a la diversidad y siguen con sus diversos miedos encerrados en una falsa seguridad. Una mente libre es una mente que no tiene el agotamiento de juzgar, de buscar sentirse especial, que no se desgasta en buscar personas similares, que no tiene miedo de aprender a dudar; una mente libre no se estresa en controlar todo pues todo no se puede controlar. El rechazo a la diversidad origina división y miedo a la vida pues, lo más interesante de esta vida es la variedad. Si uno no está con dicha variedad, se pierde la vida y sobre todo a los demás. Una persona no es tal o cual etiqueta, como ya comentamos en su día, una persona es una persona; nada menos y nada más. 


08 octubre 2015

Mérito y homo superficialis

A medida que el homo sapiens (el más marisabidillo de los monos) evoluciona, más involuciona la inteligencia emocional. Ahora resulta que es un mérito ser “guapa o apuesto”, ser de un sitio u otro, tener un apellido o todo el tronco familiar sobre las neuronas…
La definición de mérito es la acción que hace al hombre digno de premio o castigo; o también “el resultado de las buenas acciones que hacen digna de aprecio a una persona” Empecemos con la guapura (por supuesto más allá de facebook, el planeta donde todo va bien y estamos divinos, unas monadas, como sapiens que somos). ¿Qué acción han llevado a cabo las personas que otros catalogan como guapas para ser dignas de aprecio por ello? ¿Acaso no es una casualidad genética que no conlleva mérito alguno? Por no hablar de lo que se considera atractivo. Ya podía volver la moda de siglos pasados de personas rellenitas y cuanto más blancas mejor. Al menos era una moda más sana para la piel. ¿Y con los hijos? Así están todos, tomando como referencia equivocada que la belleza es un mérito hasta el punto de comparecerse de sí mismos si no dan la talla.
Ahora tocan los sitios. Es lo más normal del mundo que te guste (o no) el sitio donde vives y te haga ilusión cuando vuelves por los lazos allí creados. Pero ¿Sentir mérito por ser de un sitio? ¿Pero no es un accidente geográfico el que casualmente nazcas en un lugar? ¿Qué mérito crees que tienes por ello? ¿Qué esfuerzo has hecho para eso? ¿Hay algún examen para ser más francés o italiano? ¿Alguna gymkhana o prueba a superar para ser alemán? Mérito es seguir viviendo con imprevistos y sin ellos, saber disfrutar y saber sufrir, reaccionar ante los retos, seguir y seguir. Pero ¿Ser de un sitio? Cómo nos gusta llamar mérito a lo que no requiere esfuerzo o lo que es lo mismo: a lo que no lo tiene.
Y no digamos el apellido. ¿Quién te crees que eres? La clase, el apellido, el patrimonio, lo externo… Se empieza a dividir el mundo por lo que no tiene mérito y acabamos todos evolucionando del homo sapiens al “homo superficialis”
Soy lo suficientemente bajito y feo como para haber triunfado por mí mismo “Woody Allen”


09 septiembre 2015

Tonos de voz, tonos de silencio

Nunca entendí, cuando era muy niño, que los adultos usaran un tono distinto para dirigirse a mí que al resto de personas. Lejos de querer ser mayor, me aterraba, con esas voces chillonas y frases inconexas. “¡Mirad quiéeeen vieeeeneee!” (pues yo, no sé a qué tanto misterio) “¡Qué te como!” “¡Qué mono!” Personalmente no me gustaba ese tono como si fuera tontito pero bueno, era un niño raro supongo.
A medida que vas creciendo van apareciendo las frases instructivas  “Hasta que no lo rompas no te vas a quedar tranquilo” (se acabó la diversión)  Pero no nos metamos con los progenitores que bastante mérito tienen. Cuando perdías algo, venía tu madre de inmediato con un “Como vaya yo y lo encuentre…” ¡Y lo encontraba al segundo! “Bébete el zumo antes de que se le vayan las vitaminas” (siempre me fascinó a dónde se podían ir)
Una vez excluidas las madres y su afán educativo, nos encontrábamos con otros tonos de voz en la adolescencia. Excluyo el incomprensible “¡Aaahhh! de una adolescente (mano en pelo) en pleno concierto ante una figura de la música que seguramente se cree el más especial de los especiales.
Nuestra voz no solo tendía a cambiar sino que también tendía a imitar y eso continuaba de adultos. Pude observar trabajando en una fábrica a un chaval que, cuando se dirigía a mí, ponía un tono de voz calmado y afable hablando de temas que le interesaban pero… cuando se dirigía al grupo a la hora del bocata… ¡Qué transformación! El tono cambiaba a vaquero de tres al cuarto que se iba a batir en duelo con el más rápido de la ciudad; y a su vez aparecían tres tacos por frase al cuadrado. Más tarde me di cuenta que es más común en hombres que en mujeres este fingir una voz que no es la tuya. Creo que tiene que ver algo con la evolución de los chimpancés macho y con reafirmarse  pero… ¿Si necesitas reafirmarte no quiere decir que no estás a gusto contigo mismo?
Continuamos con los tonos. En un centro de ancianos donde estuve trabajando pude comprobar un tono de voz que era calcado al de cuando era niño. Algunas auxiliares y cuidadores se dirigían a los ancianos con ese tono de cuando yo era un chiquillo. “¿Qué ánimo nos trae hoy el señor Juliaaaaan?” Algunos mayores, supongo que igual de raros que yo, ponían cara de “¿Por qué me habla como si fuera tonto?” mientras hacían un gesto de resignación.
Hay muchos más tonos de voz ligados al comportamiento social y sobre todo al ánimo. Pero me quedo con ese tono inconfundible del silencio. Esas miradas que en un segundo te cuentan dos volúmenes de la odisea, esa ojeada que indica el momento de salir corriendo o esa otra que indica que entre nosotros no hay espacio ni tiempo.

19 agosto 2015

Viaja sin etiqueta

No hay chinos, españoles, congoleños… hay personas.
No hay blancos, negros, amarillos… hay personas.
No hay abogados, médicos, obreros… hay personas.
No hay padres, suegras, hijos… hay personas.
No hay políticos, votantes, censo… hay personas.
No eres lo que tienes.
No eres tu prestigio.
No eres tu imagen.
No eres lo que piensas.
No eres lo que acumulas.
Cuando comprendas lo que no eres… entonces todo tendrá su propio orden y ya no tendrás que cuidar la imagen, porque solo eres el que se da cuenta de ella. Puedes tener lo que quieras y disfrutarlo, pero no te confundas nunca con lo que tienes.
Viaja sin etiqueta.

Exceso de "buenismo"

Es la sociedad, el jefe, los demás, hay gente tóxica… y yo, por supuesto, no soy el tóxico. Ante este exceso de buenismo que circula por la sociedad occidental, en el que entramos como borregos, nadie se plantea dejar de ser el centro. ¿Cómo voy a ser yo la persona tóxica? Siempre son los demás.
Después vienen los amigos a reforzarte el tema. “Razón tienes, tu compañero de trabajo es un cabrón, la culpa fue de la nuera…, tu suegro es un…” Al mismo tiempo, tú estás siendo tildado de lo mismo por otros.
Añadimos otro tipo de comentarios. “Los padres de ahora, o quieren realizarse con los hijos y les exigen demasiado, o en el colegio les defienden siempre ante el profesor” ¿Alguien ha tenido una conversación diciendo “sí, defiendo sin razón a mis hijos a todas las horas”? ¿Dónde están esos padres? Nunca he conocido a nadie que admita hacerlo.
El día que dejemos de ser el centro, los protagonistas… habrá una calma que ni cien cursos de meditación para aumentar el ego podrán conseguir.
Eso sí, es más popular hablar de lo buenos que somos y lo malos que son los demás. ¿A quién le gustan las lecturas que te puedan hacer dudar? Dame mejor algo tipo “puedes con todo”, que me lo devoro en una hora mientras mi vida no cambia un ápice.
La autoestima empieza dándose cuenta de la verdad por muy dolorosa que sea y poniendo toda la energía para; una vez aceptado lo que pasa, cambiar si hace falta. Entonces sí. Uno podrá disfrutar de muchas capacidades mientras el inevitable cambio avanza sin cesar.  

16 agosto 2015

Libérate ahora

Te empeñaste en que tenías que “encajar” y adaptarte. Fue pasando el tiempo mientras pasabas tú. Pasabas de lo que guardabas dentro: tu carcajada a destiempo, tu colección de palabras que suenan bien, tus ganas de…, tus pelos desordenados, tus dibujos, tu atrevida timidez, tu “que se vayan al diablo”, tu falda lila, tu libertad…
Te encerraste a ti misma porque tenías que “encajar” y fuiste construyendo una caja de pino para tu alma. Tenías que cumplir expectativas que nada tenían que ver contigo. Tuviste que forzarte a buscar familia, reír los chistes del presidente, coleccionar silencios incómodos, controlar y controlarte. Ibas repeinada al trabajo, no matabas el tiempo con dibujos y dibujabas tus poses en el espejo. Disimulabas tu vulnerabilidad, tus ganas de… Encerraste tu libertad junto a esa falda lila tan infantil que te quedaría estupenda con los pelos desordenados, que es como te gusta estar.
Todo eso ocurrió ahora pues nada ocurre fuera de este momento eterno. Así pues, si quieres recuperar libertad, no te preocupes tanto por la felicidad y por adaptarte. Mientras persiguen la felicidad se olvidan de experimentar los momentos tristes, de aprender, de tener la libertad de estar aquí, ahora mismo. Si quieres quitarte ese insoportable estrés de encima, ven… ahora.
Ahora puedes mandar al diablo aquellas cosas de las que no tienes responsabilidad, ahora puedes dibujar tu sonrisa y tus enfados también. Ahora puedes desencajar tu risa y sacar del baúl aquellas cualidades que te olvidaste afrontar pues estabas demasiado ocupada en buscar la felicidad.
Ven al ahora, como sea que estés. Ven ahora y libérate.

04 agosto 2015

Expresiones

“Soy amigo de mis amigos” Eso esperamos. Si no lo fueras, no tendrías amigos.
“Todos somos especiales” Si esto fuera cierto entonces lo especial sería no ser especial.
“Eres la mujer (o el hombre) de mi vida”… Para, para… “en este momento”, matiza.
“A quién madruga dios le ayuda” ¿No se levantaba Mussolini bien temprano? Este dios…
“Dime con quién andas y te diré quién eres” ¿Pero no puedo andar con gente que no soy yo?
“La madre patria” Madre no hay más que una y no es la “patria”
“Madre no hay más que una” Hay muchas ahora que lo pienso. Cada cual tenemos una.
“Soy pacifista, ecologista, largo etc.” ¿Entonces no eres tú?
“He colaborado de forma anónima” ¿Y para qué me lo cuentas? Ya no es anónimo tu ego.
“Cada oveja con su  pareja” Eso, no vaya a ser que aprendas cosas nuevas.

02 agosto 2015

Visita inesperada en un cine de verano

Hay como tres cuartas partes del cine al aire libre para que se siente y elige a mi lado. Al principio estaba muy discreta pero no pude dar crédito cuando empezó a picar de mis palomitas. En la pantalla, los comensales del “Ángel exterminador” de Luis Buñuel, no pueden salir del salón aunque la puerta está abierta. Ya le dije a Miren que si se atrevía a proyectar semejante película como cine de verano no iba a venir ni el Tato. Antonio Sánchez “El Tato” fue un torero que no se perdía una sola faena, incluso cuando fue amputado de una pierna.
A mi lado, la susodicha empieza a retorcerse en el asiento mientras hace gestos raros con la cabeza. ¿Por qué no habrá elegido otro asiento? Si es que me tocan unas compañías.
En la pantalla, unas ovejas desfilan cerca del salón donde se encuentran atrapados con la puerta abierta los invitados. Le pregunto a mi compañera de asiento si le gusta la película y hace un gesto afirmativo con la cabeza. Quizá seamos de los pocos que prestamos un poco de atención a la pantalla. Recuerdo la comparación de la pantalla y sus imágenes. Nuestros pensamientos son imágenes, las cuales no somos, que se proyectan en nuestra mente. La pantalla es la pantalla independientemente de lo que en ella aparezca. Bueno, dejemos cosas tan místicas y aterricemos de nuevo en el cine.
Intento entablar conversación con ella y me hace un gesto como que se va, que está de paso.
Me gusta como viste; por la cabeza un tono rojo intenso y lleva un plumaje desde el cuello a la cintura mezcla de amarillo y azul. Siempre me han gustado las cardelinas y ésta, que de sorpresa se ha sentado a mi lado, parece que ya va a ahuecar el ala. Es curioso que se atreva a acercarse tanto a un ser humano, teniendo en cuenta que no tenemos de humanidad lo que se supone tenemos de humano.
La película avanza en solitario por un mundo tan surrealista como el vuelo que ha emprendido mi inesperada amiga en busca de otras aves nocturnas bajo el proyector de la luna. 

01 agosto 2015

Blues sin puntos y aparte

Que no, que no me apetece ir al cine; que prefiero caminar bajo la lluvia hasta ese local donde tocan a ritmo de blues y mirar por los cristales las gotas de lluvia iluminadas por las farolas y callarte mil cosas mientras te miro de reojo cuando el guitarrista cambia el acorde y tú yo estamos en desacuerdo y no hay puntos y aparte que detengan la lluvia, el ritmo, la vida y el cine al cual no vamos; donde pondrán una película en la que quizá no llueva ni haya posibilidad de coger un catarro y observar cómo esa camarera frota con furia los vasos con el ceño fruncido probablemente por varias historias que el guitarrista ha detectado y por eso ha cambiado improvisando ahora un jazz, mientras entramos por la puerta intentando convencerte que merece la pena no haber ido al cine pese a que la lluvia ha despeinado tu pelo a lo garçon que te queda genial y el ritmo de las historias que tratan de nada va a comenzar.

30 julio 2015

Juegos del ego

Te encuentras en la pescadería de un supermercado y te toca justo detrás de la persona que está pidiendo en ese momento. Después de pedir una lubina y una cola de rape, piensas que ya te va a tocar y… ahora pide salmón, especificando que lo corte en rodajas finas para hacer a la plancha. En ese momento empiezas a coger manía a la persona que está comprando. Empiezan a venir pensamientos tipo “qué pesada” “no se dará cuenta de que hay gente esperando” Cuando luego pide las gambas que están de oferta, tu pensamiento sigue “no hay derecho” “estamos todos pendientes” “esto no hay quien lo aguante”
Una vez termina, te toca a ti. Empiezas con las sardinas, sigues con el atún y escuchas unas toses del señor que tienes al lado esperando. De pronto te vienen pensamientos tipo “tengo todo el derecho de comprar” “hay gente de lo más impaciente” “solo faltaba que no pudiera pedir todo lo que necesito”
¿Conclusión?

02 junio 2015

Con o sin miedo

Puedes vivir con miedo o invitar al miedo a que vea como vives.
 

Historias de Don Nadie

“Prefiero tu comportamiento a tus ideas”. Solía decir Don Nadie. Tuvo la mala suerte de nacer en el mundo donde gobernaban los símbolos y las promesas. Viajaba con su perro “pasademí”, que tenía la mala costumbre de mearse en elegantes alfombras de bienvenidas y congresos.
Don Nadie mendigaba algo de coherencia para sobrevivir y, de vez en cuando, le regalaban varias promesas y creencias. Se las daba a “pasademí” para que las royera con sus dientes.
Don Nadie prefería la enseñanza a la titulación, el amor en lugar de la creencia, el medio al fin, la experiencia a la seguridad… por lo que cada vez era considerado una persona más y más “antisocial” Le decían que había que adaptarse.
Conoció a otros “nadies” que vagaban como él en busca de actos y huyendo de promesas. Las ideas y creencias iban renovándose en el mundo, sustituyéndose unas por otras mientras los “nadies” seguían marginados. A la mayoría le fascinaba el presidente “Don Ideología” y su primera dama “Doña Creencia” Otras veces gobernaba “Doña Promesa” y su primer caballero “Don Apariencia” La gente se entretenía mucho con esto, incluso el entretenimiento llevaba a veces a la violencia.
El hambre, sin embargo, no entendía de palabras y creencias. Las armas en manos de niños no sabían comunicarse con apariencias. Las especies de la naturaleza que iban desapareciendo no se comunicaban con promesas. Los pulmones de las personitas que trabajaban para fabricar instrumentos de comunicación, se envenenaban en las minas que muchos “Don Ideologías” habían prometido cerrar. ¿Cómo reaccionar ante eso si yo no soy el mundo entero sino un mero concepto separado del resto?
Así pues, “Don Nadie”, no se adaptaba a las apariencias y por eso aparecía con “pasademí” usando la palabra para contar cuentos de ciencia ficción sobre obras y hechos.
Y lleva siglos acabando mal este cuento.

19 mayo 2015

Asumiendo la vida

No puede salir nada bien mientras no te arriesgues.
No puedes arriesgarte sin que algo vaya mal.
No puedes tener satisfacción sin aprender de ello.
No puedes aprender si no asumes que es normal fallar.
Puedes perseguir tus sueños y no conseguirlos.
Puedes disfrutar solo por perseguirlos.
Puedes hacerlo pese a las adversidades.
Puedes conseguirlo con molestias y contratiempos.
No puedes encontrar paz si no la llevas contigo.
No puedes estar en calma si solo te atiendes a ti mismo.
No puedes descansar si te crees el centro.
No puedes liberarte si no ves tu encierro.
Puedes vivir el presente más allá de las palabras.
Puedes estar mejor ahora si no interpretas tanto.
Puedes morir al tiempo si atiendes a los hechos.
Puedes vivir la eternidad solo en este momento.

19 abril 2015

Ciclos de vida

Por fin naces y tus padres usan adjetivos como “monada”, "preciosidad", “ricura”, etc. Muy pronto empiezan las contradicciones. Para triunfar en la vida debes fracasar en centrarte en el presente y comienzan los exámenes y evaluaciones para llegar a ser adulto (niño lleno de tiempo con problemas de espalda y emocionales debido a los exámenes y evaluaciones) Algún día habrá oposiciones a entrar en la guardería con lista de espera si haces bien el examen de contención de cacas y lloriqueos inútiles. A la vez que los exámenes comienzan las evaluaciones sobre personalidad. El pobre bebé se puede quedar fijado en la fase oral o anal, o lo que es peor, trastornar a sus padres con el llanto, a los cuales se les diagnosticará un síndrome, pues en estos tiempos, cualquier incomodidad tiene que ser una enfermedad.
Ya en primaria comenzarán los complejos. No se podrá jugar al “pilla-pilla” porque podría fomentar un sentimiento de frustración al pillado. Tampoco al escondite pues el que “la lleva” puede sentirse muy excluido al quedarse solo buscando a los demás que le hacen el vacío. Algunos padres podrían denunciar al colegio si ven que su hijo ha jugado a “luchas” por la arena, pues es una conducta violenta que podría desarrollar algún síndrome perdido en el DSM. Así pues, solo queda hacerse un grupo de watsapp para empezar a fabricar la “máscara” que te haga normal y no un niño rarito.
Llegas a la adolescencia con déficit de atención a lo que no te interesa y tus padres empiezan a atribuirse el mérito si los exámenes van bien o la culpa si van mal. A veces van bien en los exámenes del carajo a pesar de sus padres, que no se olvide. Esos padres que quieren hacer de sus hijos los portadores del éxito que ellos no pueden encontrar, que quieren que el adolescente se integre en… Esa es la clave. En la “normalidad” ¡Qué miedo da esa palabra!
En verano no pueden bajar las defensas. Para ser “normales” tienen que aprender a controlarlo todo y así, un campamento de ocio es algo perjudicial por lo que, mejor los enviamos a sitios donde aprendan música, karate, ciencias, idiomas. Ya descansarán cuando sean mayores y no tengan tiempo de descansar.
Así que se hacen mayores. La “monada”, “preciosidad” y “ricura”, obsesionada con ser delgada o delgado, tener el mejor curro, competir con todo dios… acaba con dolor de estómago pese haber pasado de bebé el examen de contención de cacas, con algún diagnóstico de depresión pese a sacar un diez en control de lloriqueos; o lo que es peor, reflotará la fase oral en cualquier momento. Por no hablar de lo más de lo más: la imagen. No vaya a ser que vean como eres y no te “ajunten” más.
En ese instante, el único escape aprendido: “controlarlo todo y aparentar estar feliz (sobre todo en watsapp)” se caerá por su propio peso y esta generación no tendrá el placer de hacer algo mal y seguir adelante sin identificarse con ningún síndrome, pilla que te pilla a la vida, jugando a “luchas” contra los contratiempos y riéndose de los defectos que nos hacen “normales”
Pero no. Lo normal hoy en día es otra cosa que sabe dios dónde nos llevará.

14 abril 2015

Extracto de la entrevista al oso Neré

-¿Y yo qué se si es mejor vivir en Francia o la península?
-¿Cuál es el sitio con el que más se identifica? ¿Se siente un oso más francés o ibérico?
-El mejor sitio es allá donde voy. Me siento un oso… oso.
-¿Y qué creencias profesas?
-El ahorismo. Ahora voy encontrando frutos, ahora me enfado, ahora me lo paso bien, ahora me rasco la espalda en ese tronco, ahora hiberno, ahora contesto tus preguntas…
-¿Se siente un oso feliz?
-¿Qué es eso de feliz?
-Estar siempre contento.
-Ah, no. Qué triste tiene que ser eso. Me gusta reaccionar ante las cosas que me encuentro.
-¿Trabaja entonces su autoestima?
-No trabajo aquello que ya soy. Menudo problema sería eso. ¿Una rana debe trabajar ser mejor rana o ya es una rana?
-¿Qué opina de las próximas elecciones?
-Algunas me salen bien y otras mal. El otro día me atraganté con un panal de miel por comer muy deprisa. Personalmente he de decir que nadie elige por mí. Asumo la responsabilidad de eso.
-¿Se siente solo?
-Si estoy rodeado de vida. Qué cosas tienes.
-Y el amor. ¿No piensa en el amor?
-Ah, el amor no se piensa, se hace.
-Me refiero a un futuro casado con la misma osa.
-Pero si el futuro no existe. ¿Y esa osa ya querrá vivir fuera del ahora?
-¿Se da cuenta de que los osos no hablan y que esto solo puede ser pura fantasía?
-Por supuesto. ¿Se da usted cuenta de que solo existe la tierra sin fronteras y lo demás solo puede ser pura fantasía?
-¿Y cómo explica esta entrevista?
-Eso se lo tendrás que preguntar al escritor.
-Bien. Para terminar. ¿Qué le parecen las imágenes que han salido de usted en las revistas? (ver foto adjunta)
-No pienso en mi imagen, no sé qué es eso. Si soy mi imagen entonces no soy yo.
-Gracias por las respuestas.
-Nada hombre, hasta otro ahora.

Neré pillado entre Navarra y Huesca

17 marzo 2015

Pretenden reducir horas de filosofía en las escuelas

No está bien ocultar la propia ignorancia, sino descubrirla y ponerle remedio(Heráclito)
¿Para qué impartir filosofía en las escuelas? Es absurdo. Para empezar, esta asignatura te puede hacer pensar por ti mismo. Cosa realmente inútil en esta sociedad donde triunfarás con el pensamiento colectivo, trepando o trabajando bien las apariencias. (Todo el mundo ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que realmente eres-Maquiavelo)
Si te enseñan a cuestionar por cualquier método de razonamiento, puedes aislarte de lo “normal”, de la moda. La búsqueda de la lógica queda en segundo plano cuando puedes justificar actos irracionales si estos son aceptados por la población. ¿Para qué cuestionar los diversos poderes económicos, ideológicos, religiosos…? E incluso… ¿Para qué cuestionarse a sí mismo? (Frecuentemente hay más que aprender de las preguntas inesperadas de un niño que de los discursos de un hombre-John Locke)
Si se sigue con esta manía de enseñar filosofía en las escuelas, podemos tener individuos que planteen nuevos razonamientos y que hagan preguntas. ¿Qué te impide cambiar? ¿Las palabras son la realidad? ¿Por qué creo en lo que creo? ¿Estoy condicionado? ¿Lo normal es siempre lo correcto? (Nunca moriría por mis creencias porque podría estar equivocado-Bertrand Russell)
Enseñando filosofía se puede llegar a formar individuos plastas y raros que hagan preguntas que fastidien el “statu quo” de respuestas y resultados que es mejor no cuestionar. (A veces, la gente no quiere escuchar la verdad porque no quieren que se destruyan sus ilusiones.-Friedrich Nietzsche)
Así que muy bien. Quiten la filosofía, señores políticos. No vaya a ser que un día haya preguntas incómodas que abordar. Quiten la filosofía e introduzcan más pantallas a las cuales mirar. Quiten la filosofía e inventen modas entretenidas que nos hagan olvidar. Quiten la filosofía pero que no quiten votos por filosofar…
Donde hay educación no hay distinción de clases.(Confucio)

05 febrero 2015

AUTOCONFIANZA

Agradecer a Navarra Televisión una vez más la nueva entrevista con Amaia sobre "Autoconfianza":

11 enero 2015

Los hilos del destino

Todos estamos conectados como hilos de telaraña. Las consecuencias de tensar el telar afectan a toda la estructura y en el otro extremo del hilo alguien relajará esa tensión para compensar. Natasha no quiere saber dónde está su padre Mihail porque en su día no le contó el motivo por el que se fue de casa. Hay varios tipos de seda y las arañas tienen más de 130 formas de hacer la tela. Hay varios tipos de humanos y muchas formas de comportamiento cultural. Por muy diferentes formas y tipos… la seda es la misma. Todos estamos conectados cuando nos damos cuenta de la estructura común, del telar que nos une. El problema surge cuando no somos conscientes de ello.
Mihail mira la foto de su hija mientras ayuda en la asociación de niños abandonados a un nuevo chico que viaja con él desde Omsk a Bielorrusia para contactar con su madre biológica. Cuando Teseo entró en el laberinto de Creta con la intención de matar al Minotauro devorador de doncellas y donceles, tuvo miedo de no poder salir. Ariadna le entregó un hilo para ir soltándolo a medida que avanzaba y así volver junto a ella y escapar de Creta.
El amor está conectado por hilos que deben avanzar. En cuanto lo retienes o quieres asegurarlo, el hilo se corta pues ya no sirve a toda la estructura. No se puede controlar la libertad pues es libre. Así lo entendió Oleg cuando dejó los celos aparte y amó a Natasha desde la libertad individual. No era “su” pareja, eran “nosotros”
Al llegar a Bitebsk con el chico, Mihail casi se desmaya al ver a Natasha trabajando en la asociación de niños abandonados de Bielorrusia. Cuando los hilos se conectan las palabras solo estorban. Se teje una mirada de 22 largos años y un gran abrazo.
Todos estamos conectados como hilos de telaraña pero si no tejes tu parte no sentirás las inevitables coincidencias.

08 enero 2015

Comparaciones odiosas

Cuando alguien quiere hacer ver la sencillez de vivir y dice que “la vida es como montar en bicicleta”… puede que no se dé cuenta que hay que engrasar la cadena, estar preparado para los pinchazos, que el niño se ha quitado el casco, emprender la imposible búsqueda del carril bici, esas personas traumatizadas porque no han aprendido a montar, estar atento a ese coche que va pisando el arcén, que os he dicho que vayáis en fila, “Papá, papá, que me canso”, etc.
Añadimos que viene alguien y te dice que “la vida es como montar en bici: para mantener el equilibrio no puedes parar”… y entonces no paras y no hay manera de encontrar un descanso, y sigues, y el corazón se te sale del pecho y uno se pregunta qué hay de malo en parar un rato al solecillo e inventarse otra frase. No sé, algo como: “parar un rato es como mantener el equilibrio: baja de vez en cuando de la bici que te va a dar algo”
En definitiva que demostrar que la vida es tan sencilla como andar en bicicleta, me parece a mí que es como decir que entender la mecánica cuántica es como cuantificar un taller mecánico.
Rescatemos a Buda para traer el “término medio” Date una vuelta en bici que es muy bueno pero acuérdate de bajar, que puede que te esperen en casa (dejamos para otro día quién espera en casa)