23 diciembre 2014

Un bar y un maestro

En la calle no hemos subido de dos grados y en el bar también hay niebla. Las lámparas de estilo clasicista son abordadas por una bruma procedente de pensamientos pasados. Lo remoto tiene forma de neblina; lo saben los borrachos, las parejas de tres, los gatos que merodean las chimeneas y las mentiras.
Hay una mujer con un fular azul inventando remolinos con la cucharilla del café, dos chicos en la edad que se adolecen cosas, con esa cosa con pantalla que ahora llevamos todos en el bolsillo como si fuera algo de vital importancia; y el camarero que, trapo en mano, se afana por recoger y limpiar una mesa.
También está el hombre de la niebla, que se agarra al vaso de whisky como para subir de dos a cuarenta grados, del pasado a la nada. Hace tiempo que le conozco así que le saludo y me cuenta que ya empieza a salir el sol. Es una persona de esas que dicen que tienen un retraso y los que lo dicen siempre llegan retrasados a la hora de conocerle. Un día me dijo que bebía en un vaso de whisky cuando claramente era un refresco de naranja. Estuvimos conversando y me hizo ver la diferencia entre el vaso y el contenido del vaso. Muchas veces pedía un vaso de whisky o vino y el camarero le sacaba un vaso vacío y eso le gustaba.
En este bar en blanco y negro con un fular azul y una pantalla atrapando a dos muchachos, me di cuenta por primera vez entre la diferencia entre lo que pienso y lo que soy, la conciencia y lo que contiene, entre la palabra y el acto, la realidad y su interpretación. Los vasos siguen siendo vasos independientemente del líquido que los llenó.
Salgo con mi amigo al frío de la calle y le pregunto qué va a hacer hoy. Me dice que ya lo está haciendo, salir del bar manteniendo una conversación.

19 diciembre 2014

Presencias...

Hay unas huellas por el desierto que persiguen a una persona que no mira atrás. El viento está acabando con ellas y hasta que no insistan en perseguir el pasado de un pie que pisó por allí, no disfrutarán de los granos de arena jugando con sus formas.
A la misma hora, en una gran urbe fría y húmeda, se han visto dos sombras descubiertas por la luz de las farolas. Estaban juntas, y se movían sinuosamente fundiéndose en una sola cuando se abrazaban. Se distinguían bien las formas de mujer de las dos sombras; nocturnas siluetas femeninas que alargaban las luces de la ciudad, amores atemporales que unas sombras dan fe que están allí.
Carl Jung hablaba de las sombras inconscientes que todos tenemos y nos señalan pero hasta que no las saquemos a la luz, siempre nos inquietarán.
Otra presencia se ha visto en una cena de amigos. Se trata de la imagen que está dando un hombre con una risa nerviosa carcajeándose de un chiste que no le gusta de otra persona que parece ser el centro de atención de la cena. Está agotado (esa debe de ser su sombra y su huella) de mantener la imagen. Mucha gente no sabe que mantener una imagen gasta más energía que ser tal como uno es. La amistad es relacionarse sin imágenes y disfrutar con las personas que se te acerquen por ello.
Es indispensable relatar en esta colección de presencias, un silencio tremendo, de esos que provocan sensaciones inexplicables en el cuerpo y las emociones. Solo va a durar unos segundos más. El director acaba de bajar la batuta y la presencia del silencio atestigua que el tiempo es relativo y que las palabras son limitadas; solo llegan a describir pero jamás se lanzan fuera del papel o la pantalla a experimentar silencios de pura vivencia. Como el silencio después de hacer el amor antes de que alguien introduzca palabras, o el silencio que traen las nevadas, de esas que van cayendo lentamente los copos sin viento.
Terminamos con la soledad. Esa presencia que diferencia entre estar o sentirse solo. Cosas del ego. La soledad no existe en realidad; es un invento del cerebro para describir un estado de deseos insatisfechos, grandes nostalgias que te apartan del presente y una falta de aceptación de la compañía que está ocurriendo. De hecho, no puede existir pues si haces compañía a la soledad, entonces ésta desaparece.
 

05 noviembre 2014

Viajando con dragones a San Miguel de Aralar

Las gotas que impactan en el parabrisas tienen escarcha por lo que pronto veré nieve. Es tan lenta la nieve, trae tanto silencio que quizá este viaje sea para ir más lento. El sonido del limpiaparabrisas es tan relajante, recuerda… Me acerco al monte de Aralar y empieza a caer nieve. ¡Cómo se tuvo que sentir Teodosio de Goñi cuando asesinó a sus padres creyendo que en la cama estaba su mujer durmiendo con otro! Castigado a llevar cadenas por los que predicaban el perdón y no lo cumplían, se le apareció un dragón. ¿No creéis en dragones? Entonces mirad bien dentro de vuestra cabeza. En el mismo momento que alguien se identifica con el pensamiento aparecen los dragones.
Teodosio gritó: “Nor Jaungoikoa bezala” (Quién como Dios) y las cadenas se soltaron.
La carretera está blanca, creo que pararé un rato. El silencio no hay que ir a buscarlo, aunque no haya ruidos fuera hay ruidos dentro. El silencio nace de la aceptación del ruido, de no dar tanta importancia al ruido, de no tomarse tan en serio lo que pasa por tu cabeza y aceptar lo que ocurre experimentando, siempre experimentar, encontrarse, relacionarse sin juzgar.
Teodosio y su mujer erigieron en el alto de Aralar un santuario al que llamaron San Miguel in Excelsis. Debajo del monte hay una gruta donde aún se puede escuchar al dragón. Dicen que San Miguel lo mató con la espada pero cuando no aceptas los dragones a estos les da por revivir. En el mismo instante que no das importancia al miedo las cadenas se sueltan y el silencio hace acto de presencia. En el mismo momento en que le das importancia y lo escondes, entonces aparece el dragón bajo el monte.
He tenido la suerte de ver un corzo dejando sus huellas en la nevada. Es hora de regresar pues no me gusta conducir con nieve.
Las gotas que impactan en el parabrisas vuelven a tener escarcha. Me acerco a Pamplona. La carretera por donde circulo la elijo yo y acepto los mesones, aventuras, estancias, personas, relaciones, sorpresas, disgustos, gustos, despedidas y bienvenidas que en ella ocurren.

04 noviembre 2014

Indagaciones

Cuando interpretas lo que pasa… ya no pasa.

Cuando deje de ser todo lo que tengo… tendré por fin todo lo que soy.

No te preguntes cómo ser libre. Pregúntate de qué quieres liberarte.

No te da miedo eso… detrás de eso… busca ahí.

No esperes felicidad de los demás, no les hagas eso, no seas cobarde.

Una flor no pretende darte su olor y por eso es bella. La belleza no intenta nada. Es.

Si te esfuerzas por estar tranquilo tendrás un esfuerzo más a calmar.

Si haces todo lo que puedes para que te aprueben siempre te suspenderás tú mismo.

Vivir el presente significa no pensarlo.

¿Puedes vivir tu vida sin rechazar lo que ocurre en ella? ¿Sin rechazar lo inevitable?

Ahora estás leyendo y no eres la frase, ahora estás pensando y no eres el pensamiento.

21 octubre 2014

Tienes y no tienes

No tienes el control, tienes la pasión.
No tienes el resultado, tienes las ganas de hacerlo.
No tienes la felicidad, tienes el coraje.
No tienes lo que quieres pero puedes querer lo que tienes.
No tienes el cielo pero el suelo es cielo del cielo.
No tienes el premio pero te sabes merecedor.
No tienes la luna pero tienes la tierra.
No tienes fracasos, tienes contratiempos.
Tienes la debilidad y es lo que te hace mejor.
Tienes las relaciones en lugar del aplauso.
Tienes fuerza si cambias el diálogo interno.
Tienes la experiencia si no evades el presente.
Tienes cariño… si te muestras.
Tienes sabiduría… si te expones.
Te tienes a ti… si no te piensas tanto.
Tienes alegría si te olvidas del resultado.
Y tienes la vida… si no sueltas el timón pese a marejadas y chubascos.


16 octubre 2014

Libre del éxito

No lleva el volante por la carretera
de su vida.
Lleva cuatro horas gastando gasolina,
agotando recuerdos, fracasó.
Luces de colores cerca del arcén,
negocios de cariño rápido,
la vida de un trago.
Ya no hay más dinero ni gasolina
ni visitas a su hija ni aplausos.
Fracasó.
La carretera es larga, tiene sueño,
un coche resfriado, muchos errores,
una radio con bronquitis,
la noche y el fracaso.
Ahora está solo.
Y se da cuenta, por fin,
libre del éxito,
que no necesita depender
de nada externo, de aquellos aplausos,
ese reconocimiento, ese “que todo vaya bien”
La carretera solo es el camino
y el conductor elige la dirección
siempre que…
conduzca también por él.

14 octubre 2014

Hablar de política

Me dice un amigo de un amigo; por cierto, eso de que los amigos de mis amigos son mis amigos es una de las estupideces mayores que he escuchado, ¿por qué van a ser los amigos de mis amigos, mis amigos? A no ser que definas amigo a lo facebook (cientos, miríadas de amigos… ¿a los que les cuentas cosas íntimas?) Bueno, me dice que escriba algo de política y de paso si soy zurdo, diestro o ambidiestro (¿por qué no se dice ambizurdo?) de ideas. Me niego.
Como para mucha gente la política es la posibilidad (siempre que ganen los suyos) de la paz mundial, seguroquelohacenmejor, losotroslohacenpeor… (he puesto todas las letras juntas, me ha dado por ahí); cuando uno habla de política puede herir sensibilidades. Y si a uno le da por decir cosas tipo: si cambias tu mundo cambias el mundo, hechos antes que palabras… entonces te pueden tachar de utópico e irresponsable, raro o “este vive en los mundos de yupi” (tengo que analizar la palabra “yupi” otro día; ¿recordáis los de mi generación la canción yupiyaya, yupi yupiye? ¡qué tortura de canción! ). Así que… ¿Cómo hablar de política y declararse ambizurdo, diestro, o lo que sea de ideas? Así, públicamente. ¿Y a quién le importa lo que uno sea o no sea? ¿Y por qué es tan importante que se sepa? El hombre: ese homínido que se cree que ya no es un animal (mientras hace guerras) y piensa que es el centro de todo. Un águila no se pregunta quién es o a qué sitio pertenece, vuela, caza y vive y con sus actos contribuye al equilibrio. Solo el hombre intenta ser algo que no es (dar imagen) y modifica (o arrasa) la tierra con la que luego se identificará para ser un homínido de lo más mono (y por eso salimos todos monísimos en las fotos de washapp) en la ciudad o “polis” que es de donde viene la palabra política. Esa palabra que pretende organizar las “polis” por el bien común mientras el común, justifica odiar al otro común si no comulga con sus ideas, que es el opuesto de los hechos. (¡Mierda! No me quito de la cabeza la canción del “yupiyaya” que he recordado líneas arriba)
Me he dejado la “familia política” Lo que no puedo es cuando algún yerno llama “mamá” a su suegra. Que no, que eso no puede ser, para una cosa que está claro que solo hay una. Utilicemos mejor las palabras, no las politicemos.  ¡Yupiyé!
 
 
Aviso: si la escuchas tendrás el soniquete todo el día:

03 octubre 2014

Crear

No es el soberbio roble el que aguanta un huracán. De tanta rigidez y autoexigencia se rompe. Es el junco que se adapta a los vientos doblándose y volviéndose a erguir.
No son los títulos y reconocimientos lo que te dará una satisfacción duradera sino merecerlos, los obtengas o no.
No encontrarás la felicidad en ninguna parte pues solo es una palabra, encontrarás una sensación de calma cuando aceptes la realidad que se esconde tras las imágenes creadas.
Fue una gota de agua la que hizo sobrar el vaso, fue una diminuta semilla la que empezó el camino de la enorme secuoya, fue un paso el que empezó toda la caminata y fue una idea la que revolucionó ese proyecto.
No fue sumar y sumar lo que hizo creativos a esos emprendedores, sino descartar y cuestionar lo rutinario. No fue añadir lo que llevó a Einstein a desarrollar sus teorías sino restar, quitar los condicionamientos creados. No porque haya muchas nubes y no se le vea, el sol deja de brillar.
Son las cosas pequeñas, los descartes, los comienzos, el cuestionar, lo que hace que aparezcan nuevos universos.

Historia inacabada a las cuatro y diez

Vale, ya me he sentado en el Café Iruña con un boli, una libreta y empiezo a escribir pero no me da tiempo a poner las comas o puntos y comas porque viene un chico con corbata a interrumpir lo que quiera que sea esto que estoy haciendo.
Ya está, era para escuchar el mensaje de Dios más de cerca y si quería ir a unas charlas en las que se explica… mientras el chaval me hablaba he de decir que apareció por las elegantes puertas del Café… Ginebra. Claro que no se llamará Ginebra pero me parece tan novelesco que la llamaré así. Con esas curvas, ese mirarme de reojo y hace así con el pelo de un manotazo, que va, manotazo no, una sutil sacudida que deja su cuello pecoso al aire encendiendo mis hormonas o lo que sea que llevamos dentro y nos hace o empezar una guerra o algo peor como un casamiento. Ginebra también es una bebida pero no es cuestión de brindar con ginebra de par de mañana. Así pues, le digo al chaval de corbata que me parece muy interesante y que me deje un folleto. Se pone contento y se va como un misionero urbano con su Dios a otra parte. Resulta que Ginebra ha entrado por la puerta donde salen (y entran y vuelven a salir) los camareros. Así que, ya que estoy descentrado como para escribir una historia con puntos, comas y puntos y comas, y puntos y comas (me acabo de repetir, luego en el ordenador lo corrijo o tal vez no) Por donde iba. Ah, sí, que veo salir a Ginebra vestida de camarera, me levanto con brío (hace mucho que no uso la palabra brío) y… en este momento dejo de escribir, que sino no me levanto.
Al pasar estas desordenadas palabras al ordenador tal cual estaban escritas he recordado que tengo que tengo que ir al Café Iruña a las cuatro y diez (como la canción de Aute) a terminar la historia mientras pido una Ginebra.
 

01 octubre 2014

Historias de rincones del mundo

Daniel es el responsable de su hermano de siete años y ayuda a cuidar al marido de su madre (se niega a llamarlo padre) ahora que está muy grave por la cirrosis provocada por una sobredosis de pensar en sí mismo.
A sus 14 años trabaja etiquetando las cajas de tabaco en el almacén que está en los cerros altos que se ven desde la ventana de su habitación. Todos los días disfruta del viento que despeina alguna tristeza, el saludo a Lupe a la que hace poco besó nada más y nada menos que en los labios y el descanso de oír al marido de su madre quejándose y dando golpes en la mesa.
Daniel no sabe leer pero le gusta fumar ese tabaco que regalan a los trabajadores del almacén y colaborar trayendo algo de dinero a casa poniendo esas etiquetas que, entre otras cosas, dicen: “prohibida la venta a menores”

12 septiembre 2014

Se trata de luchar por ti

No se trata de volar alto
sino de aguantar el barro
que salpica tu vida
y seguir.
Por ti mismo
ni por la imagen
ni por el prestigio
ni por el éxito;
sino por ti.
No te fíes de la palabra felicidad.
Solo es una palabra
y la realidad es cambiante.
No huyas de la realidad
ni te fíes de los “milagros”
y sigue adelante
por ti mismo;
ni por tu apellido,
mucho menos por nacionalidad,
todavía menos por cualquier doctrina.
¡Lucha por ti!
No se trata de volar alto,
pues dependerás toda la vida
de unas alas.
Se trata de hacer un trato
por las cosas que puedes
ofrecer.
con o sin miedo,
con o sin cansancio,
con o sin tiempo……
¡Lucha por ti!...
...y por la gente que tienes cerca.

05 septiembre 2014

Reflexionando


Libertad es darse cuenta de lo que te tiene preso (Leonardo R)

Se puede vivir como los demás digan que vivas, buscando “lo normal” que varía de cultura a cultura (sabe dios quién inventó lo normal y si lo normal es lo correcto) Se puede vivir según lo que de ti esperan y así no tomar el volante de tu vida. Se puede buscar la felicidad en muchas cosas y dar más importancia a esas cosas que a la propia satisfacción personal. También se puede fingir para encontrar reconocimiento en grupos, justificar el “peloteo” porque en tu cultura importa más el resultado que el camino. Se puede vivir creyéndose todo lo que pasa por el pensamiento modelado desde la infancia, o bien estar en contacto con el que piensa; esa persona que eres más allá del pensamiento.
Atreverse a aceptar la realidad, no buscar palabras (felicidad) sino momentos, no escapar de situaciones pues las eternizas si no las aceptas. ¿Se puede vivir despojado de la imagen, el condicionamiento y la influencia?
Lo real es lo que pasa no lo que interpretas sobre lo que pasa. Si uno tiene en cuenta esto… entonces uno observa y observa y aprende mientras observa, cuestiona y actúa desde los hechos.

18 agosto 2014

Historias urbanas

La cama está saturada de sueños y te empuja a las siete de la mañana para que acudas presta y despejada al trabajo. Saludas al espejo de reojo, vas a desayunar tostadas untadas de rutina para después ponerte a remojo en la ducha. Has oído en una revista, de esas que pasan revista, que es bueno terminar la ducha con agua fresca para coger energía. El grito que das seguramente lo ha oído el vecino, su amante y el marido de la amante, por lo que decides coger energía de otro modo que no sea ese suplicio.
Recién duchada, desayunada y otras cosas que acaban en nada (como acondicionada o repeinada) te pones esas botas que tanto te gustan. No, no, mejor hoy con tacón más alto que tienes que ir a una entrevista de altas miras de empleo. Una gota de perfume por aquí, otra de locura por allá, desfile de lencería ante el espejo, lavado de dientes y a morder algo más que polvo ahí afuera.
Sales por fin a la mojada calle por la tormenta madrugadora y un coche empuja el agua sucia de ese charco hasta tu ropa, las botas de tacón alto, las gotas de perfume y el tirante tan femenino que sale por tu hombro y que tan bien combina con la blusa. Lo único que no salpica el charco es la gota de locura y te presentas con muchas cosas que acaban en nada (guarrada, enfadada, mosqueada) en la entrevista de trabajo.
-¿Cree usted que se puede presentar a una entrevista de trabajo con ese aspecto? –te sueltan como primera pregunta.
-¿Pero es que no han visto la ilusión y el aspecto de mis ganas? –les retas
-¿Alguna explicación de su indumentaria? –insisten
-¿Necesitan una persona creativa o crear una persona bien emperifollada?
Silencio…
Te vas de la entrevista con un contrato y con muchas palabras que acaban en nada (emocionada, animada, entusiasmada…)

15 agosto 2014

El peón del tablero

Puedes ser como la torre del ajedrez, firme y segura, con esa apariencia de sobriedad y contundencia; o como el rey, protegido y dependiente del resto del tablero mientras disfruta de su seguridad y privilegio. Puedes ser como el alfil o el caballo y vivir en diagonal y saltando numerosas batallas. Puedes ser… llegar a ser… y sin embargo se te olvida que ya eres. Eres el peón. El magnífico peón que conoce que “ya es” y por ello lucha paso a paso sabedor de que lo que lleva dentro le puede trasladar al otro lado del tablero donde todo su potencial se liberará desarrollando los poderes infinitos de la reina. Paso a paso, el peón es el único que puede cambiar y alcanzar sus sueños, con constancia, sin grandes alardes y la ilusión por bandera.

Demasiados...

Tenemos demasiadas pantallas para no mirarnos, demasiadas teclas para no dar con la tecla, demasiada comparación para dejar de ser uno mismo, excesivo perfeccionismo como para volverse un perfecto idiota, demasiadas recomendaciones para mandar a la mierda, multitud de reglas para ser feliz cuando ser feliz no tiene reglas, cinturas de avispa que no pican ni envenenan, rosas sin pinchos, campamentos donde los niños ni si quiera se pelean, hasta se hace el amor sin deshacer las caretas, demasiados: qué guapos, os veo fenomenal, qué bien salís, estáis estupendos…, el “cuestionar” que se perdió, la libertad que ya solo es una palabra, demasiada tontería patriótica con niños que para comer necesitan algo más que una bandera, el engaño e identificación del pensamiento que impide verte como el que piensa…
Demasiadas cosas alejadas de la naturalidad que viene cuando las sueltas.

04 agosto 2014

Condicionamientos

A Yaminah se le olvidó que su piel tenía un color cuando jugaba con su amigo Ezra. Todavía no era zurda o diestra de ideas y la imaginación era la única religión. A Ezra se le olvidó que la bandera supone un símbolo cuando se limpió las manos manchadas de la fruta robada en ella; tampoco sabía que las higueras pertenecen a alguien ni que están en una u otra frontera. Para Ezra la patria es dónde y con quién juega. A ambos se les olvidaron sus apellidos y gracias a ello se sentían como hermanos. Vivían en paz, con la mente serena, hasta que un misil lleno de identificaciones, lleno de condicionamientos, lleno de absurdo y miseria… quiso dejar claro cuál es la gilipollez que a los humanos les gusta y les reina.

28 julio 2014

Segundo a segundo

En un segundo se puede guiñar un ojo y guiñando el ojo le puedes decir cuarenta poemas en un abrir y cerrar. Se puede quedar segundo en un segundo y así evitar el destello que la medalla de oro hace alterar al ego. En un segundo puedes dar un paso, todo un paso que puede ser el principio de tantas historias, de tanta vida…
En una vida hay muchos segundos pero en uno de esos segundos le arreas un beso con premeditación y alevosía (que estará cantando Aute) con respuesta de pasión, sorpresa, alegría o mano estampada en tu cara. Un segundo puede cambiar el mundo según los botones que uno apriete; ya sean los que hacen caer bombas de estupidez humana para segar vidas, ya sea la tecla que envía un mensaje a la red de redes que nos enreda o ya sea el botón con que se abre el escote. En un segundo puedes decir “te” y en otro “quiero” y saborear un buen té verde con muchos antioxidantes que te saca el camarero. En un segundo puedo hacer tal que así con los dedos pulgar y corazón (acabo de chasquear los dedos) y producir un sonido.
El mundo empieza ahora, en este segundo, siempre empieza ahora pues hace un segundo ya es pasado y el pasado es memoria y el futuro imaginación. En un segundo más lento puedes perder el primer sitio o en un segundo más rápido puedes resbalar. Puedes compartir tus segundos y luchar cada instante para dar lo que llevas dentro. Justo en un segundo la gente estalla de alegría en determinadas fiestas que dependen que la aguja del reloj llegue a ese momento. Todo lo que existe es el instante y nada más. En este mismo segundo, que sí, en este mismo segundo, acabas de poner la vista en este punto.
La vida es un instante que empieza de nuevo y si no mueres de instante a instante al pasado nunca renacerás segundo a segundo en la única realidad que es este momento; y un momento contiene todas las ilusiones e historias por vivir y todos los segundos de la eternidad de los tiempos.

30 mayo 2014

Fotografías de instantes, momentos de atención

El momento en que el bebé agarra el pezón, un león apunto de clavar sus garras a una cebra que iba de romería con sus amigas, cuando coges la mano del moribundo en su último sueño, el concurso de música de los insectos en una noche de verano, cuando una mujer se sube el tirante a su hombro descubierto, el momento en que empieza a salpicar la sidra en el vaso, el olor justo antes de las primeras gotas de tormenta, el instante en que el anillo de divorcio sale del dedo, la cara del director justo antes del primer movimiento de batuta, acaban de apagar las luces en el cine, las caras de los niños manchadas de la tarta del cumpleaños, las dudas del sacerdote con su celibato, el tiempo después del orgasmo aún abrazados, las fotografías que hacen los relámpagos, acaban de encender las luces de la ciudad, un gatito escapa del contenedor de basura, una ambulancia estresada pasa a toda velocidad, el último beso mientras la persiana del bar empieza a bajar, cuando te quitas las zapatillas tras una larga caminata, la última mirada desde la ventanilla del tren, el teatro que te negaste a interpretar; fotografías de situaciones, de instantes de vida que se viven y enseñan siempre que no escapes de la vida o te pongas a juzgar.

27 mayo 2014

Ganas de escribir

Aquí estoy, sin ocurrencias, sin infinitos ni promesas. Estiro los brazos y las ideas no estiran de mí, bostezo, tengo un té en la mesa y ninguna idea en la cabeza. Podría escribir sobre las farolas tristes que miran el suelo o la eternidad del minuto de dos amantes que se encuentran; sobre las cosas que callamos, las imprescindibles mentiras o historias sin historia de princesas.
Pero aquí estoy, sin ocurrencias. Entra un rayo de sol cargado de sorpresas por la ventana y observo como los geranios aplauden la escena. Geranio me recuerda a Don Genaro, el señor que colecciona recuerdos mientras se toma un carajillo y manda al carajo las promesas que cumplir. Podría escribir sobre el destino que te empeñas en eludir, el mendigo que pide ilusiones en aquella acera, la princesa Ginebra que provoca una ulcera en el estómago de Luis o quizá sobre la bendita soledad cuando te llevas bien con tu “mí”
Pero aquí estoy, sin ocurrencias, sin infinitos… y con muchas ganas de escribir.

16 mayo 2014

Los personajes se rebelan

El Capitán Trueno tiene miedo de las tormentas y es que son muchos años dando el callo, espada en mano, luchando porque Sigrid cobrara como todos los hombres cuando dirige su oficina. Esas oficinas donde molestan las Valquirias y se prefieren Barbies o Nancis sin afán de protesta.
Mambrú todavía no ha vuelto de la guerra ni sabemos cuándo volverá. Qué dolor ver niños de la edad de Zipi y Zape con armas por diferencias étnicas, qué dolor que Heidi se quede sin infancia por la ideología, qué pena que Marco no encuentre a su madre por la religión…
Carpanta sigue pasando hambre vitalicio mientras los vitalicios diputados pasan a su lado sin renunciar a tales privilegios ni como ejemplo ni como vergüenza.
Los hijos de los Picapiedra no pueden acceder a la Universidad pues a Vilma el banco le cerró la puerta.
El Santo Jonás por fin pierde la paciencia y sale de la barriga de Moby Dick para señalar lo que pasará si nadie reacciona y desaparecen no solo las ballenas.
El Libro de la Selva deja de editarse por falta de árboles y flores donde la Abeja Maya pueda revolotear.
Wendy manda a paseo a todo Peter Pan que se le aparezca en la vida, harta de aguantar a inmaduros con promesas que solo cumplen en “nunca jamás”
Popeye pierde fuerza al comer espinacas importadas transgénicas y Tarzán no encuentra a los elefantes.
Los Tres Cerditos se han quedado sin casas que construir si es que queda alguna casa que sea de alguien.
Todos ellos y muchos más se han reunido para tomar medidas y hacer de las tristezas humo como dice la canción.
 

15 mayo 2014

Paseando en armonía

Empieza el paseo con la cabeza llena de su oficina, de la visita la semana que viene de su suegra, del dolor de espalda recurrente y la recurrente alergia.
Aprieta el paso. El caso es apretar en esta mujer, tensar. Cuanto más huye más le persigue aquello de lo que huye. El profesional de los pensamientos que te matan le ha recomendado algo tan sencillo como pasear y observar, entre otras cosas.
Observa un violinista callejero o una calleja llena de un violinista. Nunca había visto a un violinista tocar mientras éste pasea.
Vuelve la cabeza a llenarse, la tarea del martes, los papeles retrasados, los hijos adelantados, dolor de estómago o estómago que se indigesta de ella misma, hacerlo mejor, más, más…
Hay unas flores reunidas en una esquina del parque que se han puesto las mejores galas para recibir a los abejorros y demás mercaderes de polen.
Los pensamientos siguen llenando la cabeza pero pesan menos. Atiende a un anciano (dícese de un niño lleno de tiempo) a cruzar la calle, se refresca la cara en una fuente, su cerebro se inunda del olor a jazmín de la zona y busca con la mirada de nuevo al violinista.
Recoge algunas notas que se han ido cayendo por el camino para entregárselas pero el violinista le responde que la armonía no acumula nada, es soltar, soltar, soltar…
Aminora la marcha, solo hay atención. Termina el paseo con la cabeza vacía y el corazón lleno.

01 mayo 2014

El blues ya ha cambiado de letra

Ya pasó
Lo saben las sábanas, el viento y tus lágrimas.
El hombre de la guitarra lo sabe,
el blues ya ha cambiado de letra
Ya pasó
El hospital te exilió de sus tierras,
tu cuerpo pide cambios
pues lo que permanece se aquieta.
Ya pasó
¿No ves que estoy paseando contigo?
Mira cómo te saludan esas hojas;
solo hay futuro en tus maletas
Ya pasó
Lo sabe ese intento de sonrisa
tus enfados también lo saben,
hasta tus vestidos y tu coleta.
Ya pasó
¿Por qué preocuparse ahora?
vamos a despojarnos del pasado
y a quitarnos las caretas
Ya pasó
Ahora tienes que saberlo tú.
El hombre de la guitarra lo sabe,
el blues ya ha cambiado de letra

28 abril 2014

Liberarse

Liberarse de la rutina, de la moda y sus modales, la tradición que ata y los comentarios de la vecina. Liberarse de doña exigencia y don perfecto, hacer el amor sin pensamiento, deshacer tanto hacer y tanta pose bien cumplida. Liberarse de uno mismo, tanto mí y tanto ego, qué tal me veis, ¿lo he hecho bien?, ensimismado con tus ensimismiedos. Liberarse de la imitación, las plantillas y comparaciones, liberar esa creación que no entiende de prohibiciones.  Liberarse del aburrimiento, de la mentira que muestras, de las muestras, ¡Muéstrate al completo! Liberarse del almendro florido, atreverse a equivocarse, hacer lo que te da miedo, eres tu jefe, tu líder, tu maestro. Liberarse de la palabra libertad y sentirla con los hechos, soltar y soltar y soltar, toda dependencia que te aleja de tus sueños.
Liberarse de verdad es darse cuenta de lo que te tiene preso.

18 abril 2014

Abducidos por la imagen

Una primavera que se aburre de la poesía, el lazo de color que se harta de su día, el escondite detrás de la apariencia, envíos masivos de fotos para contar a otros tu vida, que viva la tontería, dame una de moda y otra de estar en boga, exigencias para tener, la imagen que nos gobierna, identificaciones por las que dejar de ser tú, un haya que no sabe en qué país está ni si hay que morir por él, gilipolleces simbólicas que llevan a la guerra, el sacerdote que huye del placer que le llama, constructores de problemas que no existen, fabricantes de miedos, verdades de boquilla y hechos en la buhardilla, el capullo del almendro que no florece por si le hacen una pedante poesía, epidemia de imitaciones… y el “gran hermano” que ya está aquí captando tu atención y olvidando que tu la dirigías.

17 abril 2014

De aviso en aviso

Acabo de leer en mi teclado abajo a la derecha: “Aviso importante” (en mayúsculas que asusta más; que sí, que va en serio que asusta más, sino mira: AVISO IMPORTANTE) Así pues, he seguido leyendo y pone que para usar el equipo (me encanta eso de equipo, es como si las teclas fueran jugadores de fútbol y yo su entrenador para decirles como combinar) Bueno, que me disperso, sigo… para usar el equipo de forma segura y confortable, lea la guía (aquí se me han borrado unas palabras) y termina del confort.
En qué quedamos, si es “Aviso importante” con mayúsculas, luego me dicen que vaya a leer el aviso a otra parte. Si ponerlo con mayúsculas asustaba, remitirte luego a que leas el aviso en otro sitio pues como que le quita hierro al asunto. De verdad ¿Cuántos habéis ido a leer el aviso en ese otro lugar? No creo que seáis muchos. Eso sí, la marca del teclado queda muy bien al aconsejarnos pues si vas a la página del importante aviso te explica la ergonomía adecuada para sentarse y así evitar lesiones como el dolor recurrente que tengo en el antebrazo.
Por cierto, que usando tanto el teclado uno se acomoda a eso de… “deshacer escritura” y la tecla “supr” y aparece la fantasía de aplicarlo en la vida: eh! que no quería hacer eso… “supr”, o sobre todo cuando hay que pasar página en algún problema que otro, le das a “Av Pág” a toda leche o a “nuevo documento” y otra hoja en blanco en tu vida donde tú serás el guionista.
Mirar el teclado me ha hecho pensar. Si el pensamiento se compone de palabras e imágenes y las palabras se descomponen en letras que ahora voy aporreando una a una…
Aviso importante: No somos lo que pensamos sino los que usamos el pensamiento. Para más información descarte todo condicionamiento adquirido y fíjese más en los hechos.

14 abril 2014

Atraviesa los ríos

Cuando te ponen muchas trabas a la hora de cruzar el río que lleva a tus objetivos… cuando intentan romperte la constancia a base de obstáculos en ese camino que hay que atravesar… cuando te van repartiendo rocas para desmotivarte… No seas tonto, recógelas y haz con ellas el puente para cruzar tu río.

09 abril 2014

Pensamiento crítico

Otra vez agradecer a Navarra Televisión la entrevista realizada:


27 marzo 2014

Aburrimiento

No es que pretenda hacer una disertación (ya solo oír esta palabra me aburro) filosófica sobre el aburrimiento; palabra que viene de "ab" (sin) "horrere" (ponerse los pelos de punta) Y es que uno no puede estar todo el día con los pelos de punta. Aunque hay muchos motivos antes de ir al peluquero para que así se pongan. El preferido, las caricias (en todas sus expresiones siempre que te ericen el pelo). El odiado, el miedo, y es que el miedo, o vas a su casa a visitarlo o se instala para siempre en la tuya y cuando recibas visitas dirán: “¿has visto qué pelos llevaba?” Lo que me recuerda el “qué dirán” y lo aburrido que resulta estar siempre pendiente de eso.
¿Por qué no aburrirse sin más? Así como un día hice oposiciones a mediocre (quedarse en el medio de la montaña) y empecé a disfrutar del viaje sin exigencias varias, también me surge la pregunta: ¿y si me aburro y no le doy vueltas a mi aburrimiento? Porque en realidad… ¿no estaré huyendo con tanta actividad de ciertas cosas que me está mostrando el aburrimiento a solucionar de mi vida? Así pues, primero aburrirse y cuando sepa cuáles son mis miedos, es la hora de activarse enfrentándose a ellos.
Acabo de repasar el último párrafo y hasta me he aburrido, con lo cual va bien el texto. Aburrimiento acaba en “miento”, lo mismo que enamoramiento (pero no es el momento de hablar de esta enfermedad transitoria)
El antónimo (esta palabra siempre me suena a nombre de varón de los de antes, el Antónimo, ese señor que siempre te lleva la contraria en el bar) sería diversión. De “di” (divergencia, separación) “vertere” (verter, girar) Dar un giro en dirección opuesta. Curiosa etimología, a que sí. Estás en la boda del primo a la que no querías ir y de repente te das cuenta de que no hay que hacer siempre lo que de ti esperan , te das un giro, viertes la copa, te separas y te vas. ¿Divertido? No sé, aunque sí coherente con lo que pensabas. Y es que hoy me han dicho en una clase que cumplimiento acaba también en “miento”
¿Hay algo más aburrido que las personas cuando se ponen las máscaras? No puedo cuando se finge felicidad. Un día observé en la tele tres tipos con expresión muy relajada y seria en los “Sanfermines” y de pronto les enfocó la cámara de televisión y empezaron, de inmediato, a hacer el tonto y bailar. ¿Pero qué había de malo por estar tan relajados como estaban? ¿Hay animal más absurdo que el ser humano? ¿Acaso tenían miedo de aparecer ante los demás como unos aburridos? ¿Y no es más aburrido hacer lo que esperan que hagas los demás?
Uy, el texto va ya muy largo; por hoy lo interrumpo si es que alguien ha sido capaz de llegar hasta esta línea sin esbozar (me gusta esta palabra) una mueca de aburrimiento.

25 marzo 2014

Un montón de arena

Cuando eres niño, un montón de arena es una montaña de sueños para hacer realidad, un proyecto de túneles atemporales, un espacio de posibilidades. Alegría, presente, entusiasmo…
Cuando eres adolescente, un montón de arena es una barricada de protesta, un montón de barro que hay que quitar, ¿La culpa? Los padres. ¿Frase habitual? ¡Me da igual! El tiempo que se eterniza, una tierra desde la que saltar a… ninguna parte. Protesta, decadencia, culpa…
Cuando eres un jovencito inexperto, un montón de arena es una playa donde pasear los futuros logros, un recuento de partículas que la componen a base de besos confundidos y trabajos trabajosos. Experimentos, pasión, aprendizaje…
Cuando eres alguien de eso que llaman “mediana edad”, de un montón de arena haces cientos y en todos ellos hay que organizar en la mente cada grano de tierra, separar, dudar y no acabar enterrados por ellos. Desaprender, esto no es lo que me dijeron, ¿Pero uno no era feliz si tenía estas cosas? Crisis…
Cuando eres maduro, un montón de arena es un sitio para sentarse a charlar con los amigos que quedaron, los buenos; un sitio mullido para tu dolor de espalda, un camino de tierra para pasearlo más lento. Aceptar, responder…
Cuando eres viejo, un montón de arena es una montaña de sueños que otros intentan hacer realidad mientras tú no ves la arena sino el montón de pasado y de ti depende de mirar el cielo y hacer un montón de cosas útiles o quedarte en el montón sin parar de pensar. Recopilación, sabiduría…
Un montón de arena, sin embargo, solo es un montón de arena. Está compuesto de granos y partículas individuales que lo forman en armonía. Un montón de humanos, sin embargo, pueden decidir si forman un montón armonioso u otro de mierda. Para saber cuál estamos formando solo hay que mirar, a ser posible sin influencias ideológicas, qué cosas están ocurriendo en el montón y si quieres pertenecer a esa arena.

19 marzo 2014

Verdades

Sergiño es un hombre de 12 años que lleva a su madre el dinero que gana en la granja de gallinas regentada por un niño de 55 que se hace rico con mano de obra barata.
La sociedad es un grupo de individuos que sobrevivimos mirando para otro lado si ese lado no te va a meter en líos de verdad.
Comenzó su viaje en un país occidental, no importa el nombre, atravesó un continente y cayó en las manos de Nembo, de 11 años que sonríe al haber matado con ella un soldado de la etnia rival mientras ese país de occidente aporta un 0,5% para ayudarle a que no asesine más y hace campañas con sus solidarios ciudadanos denunciando los horrores de algunos países africanos.
La verdad es eso que se esconde detrás del telón de las apariencias, detrás de eso que no queremos mirar.
Mirjan se culpa por haber tenido sexo con una preciosa mujer de la que está enamorado que no sabe todavía que es sacerdote; Mirjan no sabe que lo que retienes te retiene, que lo natural se abre paso, que las expresiones del amor no tienen rival.
La verdad es observar si estás viviendo las mentiras que te enseñaron dese niño los demás.
La tela que cose Jiang Li, a sus 72 años en la fábrica de banderas y telas de una remota región, es esa tela que va a lucir el sindicato gubernamental con el eslogan: “El gobierno con sus trabajadores” mientras otros ciudadanos mueren por las banderas que fabrican allá.
La verdad… ¿Por qué te nombrarán para mentir? Verdad… ¿Por qué te temerán?
Nuria sigue casada con desidia (que no con Desiderio) y éste con ella refugiándose del miedo de mirar a la cara a la realidad en soledad, y cada día más solos rodeados de gente y cada día un infierno más.
La verdad está detrás de las puertas de los miedos que no te atreves a derribar.
Hace la pelota al director de la oficina mientras va perdiendo por cobardía su dignidad; sus padres están contentos, cada día asciende más, paga sus hipotecas y él cada día no entiende por qué se siente menos… ¿qué? menos persona, más agotado, mal.
En lo fácil no está la verdad, quizá en lo sencillo pero nunca se puede comprar, ganarás el mundo (y te comerá) pero no la realidad.
Hace tiempo os conté que estuve de prácticas en un psiquiátrico y un interno me preguntó si estaba loco por hablar con la higuera del patio, ¿y qué te dice ella? que no entiende porque está interna por intentar producir sandías, ¿y qué piensas de eso? Que yo también tengo sueños. Rescato esta historia porque la verdad no es de uno ni de otro, simplemente unos están atrapados fuera del psiquiátrico inventándose verdades y otros están dependientes dentro, con otras neuras más.
Mi verdad no es la verdad ni la tuya ni la de ese que está más allá, son los hechos y las consecuencias que hay afrontar.

18 marzo 2014

Mentiras

Es mentira que la verdad siempre triunfa así como es verdad que muchos triunfos (Nóbel de la paz) son mentira. Tenemos mentiras piadosas que se apiadan de la incomodidad que supone decir la verdad, o quizá van por otros derroteros como cuando se finge un orgasmo para apiadarse de no se qué complejos del que trata de provocarlo...; mentiras religiosas para llevar mejor los pecados (palabra que evoluciona, hay pecados tan necesarios y recomendables…) o históricas y culturales para manejar mejor a la gente. Dentro de las culturales están los condicionamientos confundiendo lo “normal” con lo correcto. Por ejemplo, es normal… (uy no sigo, que la voy a liar) Hablando de liar en inglés mentira es Lie.
Hay algunas con encanto, como cuando una pareja de enamorados se dice: “te odio”, mientras retozan desnudos, con la piel rojiza de placer y media sonrisa. Hay algunas educadas, como cuando vas a ver un moribundo: “¿Qué tal me ves hoy?” “Sinceramente, te veo peor, creo que ya te queda poco” (esa verdad sería demasiado). Consideremos ésta dentro de las piadosas.
De niños decíamos “sacar mentiras” a hacer crujir los nudillos de las manos y en clase de Filosofía nos enseñaron la mentira paradójica: "todos los cretenses mienten", declara Epiménides “el Cretense” Entonces la frase todos los cretenses mienten” si él era cretense… ¿Era verdad? Tic, tac, tic, tac….
Luego tenemos las “mentiras blancas” aceptadas por la sociedad; cómo sino iba a trabajar un comercial o vendedor.
Las más difíciles de ver son las del “autoengaño” pues queremos conservar la imagen respecto a la sociedad y mantener una imagen, por definición ya es falsedad, que rima con suciedad, perdón, con sociedad.
Antes de terminar, recordar las insulsas dentro de la categoría saludos; me refiero a cuando no queremos saber nada de tal o cual persona: “nos vemos pronto” (a quien no quieres ver) “cuídate” (tan mal me ve?) “te llamo” (ya, ya…) “hasta pronto” (no fastidies hombre…), “te veo muy bien”  (pero no ha visto lo gorda que me he puesto?)
Y es que la realidad es tan real, que se usan multitud de escapes y evitaciones que llevan a todo tipo de neurosis colectivas aceptadas por la sociedad. Pero enfrentarse a la realidad te hace fuerte y seguro. Y si la sociedad está enferma o neurótica… ¿Por qué tanto empeño desde niños para que nos adaptemos a algo neurótico? Pregunta al aire. Como las canas al aire que si son en forma de adulterio, cuando llegues a casa, acuérdate de volvértelas a peinar.
 

19 febrero 2014

Al compás

Tres por cuatro es el compás que los estudiantes de solfeo tratan hoy en la clase mientras el profesor les recuerda cómo deben mover la mano a la vez que entonan la melodía. Mientras mueve el brazo, Julián mira de reojo en cada pausa del pentagrama, cómo la fina tela que apenas tapa el escote de Bego, sube y baja descubriendo y ocultando deseos de adolescente en busca de información. Cada vez que la tela del escote baja, Julián confunde el tempo con prestíssimo; y cuando vuelve a subir, retorna a adagio.
Don Andrés, entre tanto, sueña con un solo de piano en un concierto dirigido por Barenboim a la vez que un “si” suena tan desafinado que tiene que decir que no.
Menos que tres por cuatro le dieron a Sonia, la mayor de la clase, cuando la echaron de su trabajo donde llevaba diez años fija, pero no estancada. Ahora ha decidido aprender música mientras trabaja sin llevar la batuta en otra fábrica.
Tres por cuatro llegan a la docena de veces que la novela de Miguel ha sido rechazada pero, aludiendo a la constancia que les inculca Don Andrés, lo intentará otras cuatro por tres.
Y así va transcurriendo la tarde, practicando el compás mientras los sueños caminan desacompasados sin encontrar más clave que la de “sol” pero a punto de encontrar la de “fa” en cualquier lado.

14 febrero 2014

Creciendo creando

Para que un vaso sea útil tiene que estar vacío primero. Para que el cerebro acoja lo nuevo tiene que haber espacio y para que la mente sea libre hay que salir de uno mismo.
Cuando destruyes lo que te condiciona, la creación viene sola.
(gracias a navarra televisión por la invitación)

08 febrero 2014

La vida tal cual


La ilusión de la seguridad
Contemplaba desde el puente cómo un barbo se deslizaba entre las pequeñas olas que ese gran río formaba e imaginó ser tan libre como el barbo, luciendo esos bigotes entre las aguas, libre, sin problemas ni preocupaciones, seguro, sin… No supo que carajo de pájaro asesino cayó del cielo, cogió al barbo en menos de lo que dura un parpadeo, lo llevó a la orilla y con el pico lo descuartizó vivo sin juicio previo.


Dolorosa belleza
Cuando acerqué mi nariz para oler el encanto de la rosa, el aroma natural en una fresca mañana, el contacto con la belleza… un pinchazo en forma de aguijón me contó otras realidades y, mientras la abeja se iba a morir a otro sitio, ví la belleza natural de los hechos, eso sí, mientras se me hinchaban de realidad las narices.

02 febrero 2014

A tener en cuenta...

Cuando tengas miedo vete a visitarlo a su casa antes de que se instale en la tuya.
Si estás intranquilo observa la intranquilidad hasta que te conviertas en el que observa.
Abandona la esperanza e instálate en la acción que te la trae sin espera.
Educa para que sean independientes no para que te busquen cuando tengan un problema.
Comparar es parar la compañía.
Gobiérnate a ti mismo y no te incorpores a instituciones que gobiernan a los demás.
El gato no intenta ser mejor gato, desarrolla sus habilidades; descubre las tuyas.
Cuestiona tus creencias y a los que las dictan y tendrás libertad para elegir o descartar.
No trates de parar los pensamientos pues les das más importancia, simplemente no los tomes tan en serio.
Tienes derecho a encontrarte mal, cuando ocurra recuerda que eso también pasará.
No busques aprobación pero aprueba que te busquen.
Lo que esperan de ti es asunto de ellos no tuyo, encárgate de lo que tú esperas.
No hay ningún título que indique inteligencia, darse cuenta, eso es inteligencia.
Si no aceptas los retos de la vida, te volverás más y más negligente y torpe.
Diferencia lo que pasa de lo que interpretas sobre lo que pasa. Lo primero es lo real.
No busques, observa qué te impide encontrar.
Las palabras describen la realidad pero no son la realidad, tenlo en cuenta.
Compartir es pasar menos rato pensando en uno mismo.
Equilibrio es ver la vida tal cual es, aceptarla y experimentarla.
Lo que debería ser no es. Lo que hubiera sido no es. Lo que será no es. ¡Sé ahora!
Desaprende todo lo que te ha condicionado, atrévete a cuestionarlo y serás libre.
Si dudas entre decidir y no decidir ¡Decide! Si te equivocas habrás aprendido.
El pájaro no trina para buscar aplauso, disfruta de lo que hagas sin propósito alguno.
Que no te posea lo que poseas y que no te ate lo que desatas.
La amistad es que no hay ningún “mí” de por medio.
Pregúntate, no busques respuestas sino preguntas.
Puedes decir muchas más veces: no sé. No saber es esencial para la sabiduría.
El tiempo es pasado, cuando estás atento no hay tiempo porque no hay “yo”
Meditar es atender sin nadie que atienda.
La muerte se lleva todo, así pues, muere a los hábitos que te desalientan.
El entusiasmo solo llega haciendo cosas, no centrándose en lo que ya no puedes hacer, sino en lo que todavía puedes.
Creatividad es ausencia de imitación y presencia de algo nuevo.
Sabiduría es aplicar, ignorancia es acumular mucho conocimiento y no usarlo.
Si lo que quieres es no ser nunca alterado, te alterarás dos veces cuando te alteres.
Abandona la apariencia y aparece de una vez.

02 enero 2014

Sobran y faltan

Tenemos demasiada palabra “solidaridad” y poca solidaridad que no sea esa palabra.
Falta la clave de sol en el pentagrama mutilado por la música de armas con la que los occidentales siguen traficando.
Sobra el teatro de las conferencias de paz que no dejan en paz a los territorios con petróleo o recursos en sus manos.
Abundan máscaras y antifaces para cumplir como buenos ciudadanos; catedráticos de la mentira, miedo a mostrarse.
Tenemos santos de pacotilla, algún premio Nóbel de la paz por no hacer la paz y santos anónimos que todos los días lo demuestran compartiendo y luchando.
Sobran operaciones de estética, tetas desafiando la gravedad, concursos de modelos y gente moldeada al rigor del dictado de la moda.
Faltan niños que ejerzan de niños y no coleccionistas de resultados que calmen a sus padres; niños que se distraigan un poco más y no consumidores de pastillas para centrarse en hacerse mayores.
Sobran días de cosas solidarias, lacitos de esto, aquello y lo de más allá, mensajitos de lo buenos que somos poniéndonos lazos y faltan lazos, directos, cara a cara y de verdad.
Hay demasiada información y poca cultura, demasiadas promesas y pocas cumplidas, demasiada religión y poca bondad, demasiado “yo” y poca vida.
Falta improvisación, ahora, sin mirar, vamos, a la de una, sin pensar, juguemos, sin cuándo, de cabeza, sin red, con un poco de “locura”
Sobran nervios, se vive deprisa para llegar a ningún sitio, aumentan las preocupaciones desconocidas, se imita, se copia, la sociedad es un espejo dentro de un espejo que se mira.
Falta quedarse quieto, mandar al carajo muchas cosas, pasar y pasar, quitarse el antifaz, ponerse el anticrítica, escuchar a los pájaros y fluir con la vida.
Sobran muchas cosas que faltan en otros lugares, faltan muchas sobras que no llegan a los que las necesitan.
Faltan y sobran, sobran y faltan pero tú y solo tú decides sin excusas, lo que sobra y falta en tu vida.