22 junio 2013

De móviles, lluvias y Pamplona

Gracias al móvil, Rober pudo decir a Sara lo mucho que la quería, sentía, adoraba… todo con dos iconos de caritas sonrientes de esas que ocultan la cara de gilipollas que se te pone mientras te destrozas los dedos escribiendo.
Al lado de Rober, o El Rober como dicen en mi pueblo, una persona muy peatonable (dícese del individuo que viaja sobre sus pies) se arriesga a cruzar el paso de cebra leyendo el facebook mientras una conductora estrena los frenos de su coche en un intento por no atropellarle.
Estas escenas ocurrían mientras la lluvia de Pamplona o la Pamplona de la lluvia, o esa urbe del eterno invierno… mojaba de realidad las telas de paraguas, a los ciervos del parque de la Taconera, a un sol sostenido que se le atasca a Hamelín (el músico que no toca en la Iglesia de San Nicolás) a la tristeza que no se ahoga en vasos de agua sino de ginebra…
Merche, la dueña del coche que ha frenado (mejor dicho la esclava del coche al que tiene que cuidar y pagar), aprovecha para aparcar y hacer una letra más de “apalabrados” por el móvil a la que su marido contestará cuando salga de ver a la Puri en el local “La Magdalena”
Mientras las ranas hacen movimientos migratorios hacia la vieja y mojada Iruña, las miradas de los habitantes de cualquier ciudad o pueblo siguen clavadas a todo tipo de pantallas, a todo tipo de irrealidad.
Gracias al móvil, Rober pudo enviar caritas sonrientes a Sara mientras no veía una cara que pedía ayuda para cruzar el paso de peatones donde, ese peatón y su Facebook, no advirtieron que por la acera iba caminando un amigo de la infancia al que hace más de ciento veinte washapps no veía; y gracias al móvil el Señor Antonio, que vive en el pre-pirineo (dícese del pirineo que todavía no ha hecho la selectividad), busca en su tablet entretenimiento apoyado en un árbol del que se pierde las entretenidas acrobacias de una simpática ardilla…
Ya, pero es que hay que adaptarse, está de moda, es lo normal… es lo normal… es lo normal… es lo normal… Y así pasa la vida, aceptando que “lo normal” debe ser siempre lo correcto.

11 junio 2013

Que no te posea lo que posees

El día que dejemos de sentir aferramiento e identificación… el día que dejemos de buscar posesiones, tanto amorosas como materiales… el día que no funcionemos en torno al “mi”… será una gran revolución de “nosotros”
No somos infelices por no tener compañía, riquezas, posesiones, títulos… somos infelices por no soportarnos a nosotros mismos y huir con todo eso.
La realidad libera pero no vemos más allá de nuestros condicionamientos sociales, culturales y psicológicos que llevamos programados en nuestro cerebro.
Al león le da igual qué nombre han puesto a su tierra, él vive en la tierra; le da igual si ruge bien o mal, él ruge; y cuando ve un bonito amanecer no trata de atraparlo con una foto, él observa. Solo el ser humano se ha convertido en el animal menos natural de la naturaleza por inventarse con el pensamiento irrealidades de las que la humanidad está presa.
 

03 junio 2013

Agradecimientos y feria del libro

En primer lugar agradecer el recibimiento que tuve en Andosilla por la presentación del libro. Volver al pueblo donde creciste siempre tiene un plus de emotividad y pasé una hora muy entretenido donde intercambiamos temas importantes de la vida.
Agradecer también a todos las personas que acudieron a la presentación en Pamplona, donde sentí el apoyo de toda la gente con la que he ido compartiendo clases y conferencias a lo largo de los años. Personas con  las que he establecido vínculos más allá de simples palabras, gente que me ha enseñado y con la que he aprendido.
En ambos sitios se llenó la sala y yo me sentí como en FAMILIA (palabra que siempre hay que extenderla con la amistad)
Mañana se presenta con Ediciones Eunate el libro "Navegando por la mente" en la plaza del Castillo a las seis de la tarde en la feria del libro. Espero seguir navegando por la vida con la suerte que supone poder transmitir y comunicar mientras uno aprende de aquellos con los que te comunicas.
Gracias a la editora, que siempre tiene buena predisposición de navegar por la comunicación literaria con dedicación y cariño.
Eso es todo, decir gracias, palabra que te centra en el presente para enterarte de lo que tienes al lado cuando crees que algo falta.
Respecto al blog, después de un pequeño parón, pronto volverá a activarse este "reyno" sin rey ni gobierno.