04 agosto 2011

Donde las calles no tienen nombre

El silencio es el lugar donde habita la sorpresa; el árbol aceptando vientos, lluvias o sol; el niño que nace llorando es silencio; cuando se encuentran las miradas sin un ápice de juicio o pasado; experimentar sin hacer experimentos; el león a punto de cazar es silencio; el espacio entre dos notas en medio del concierto; antes de descorchar el champán; un grito de júbilo u otro de desahogo también es silencio; dar la mano al enfermo; el silencio es atención; se siente y no se nombra pues si se nombra desaparece; es la libertad de estar en el presente y vivir de corazón. El amor y el silencio no son palabras sino sentir la unión.
Nos veremos “donde las calles no tienen nombre”: